Los sandinistas celebraron los 38 años de la revolución que derrocó la dictadura de los Somoza en Nicaragua, en un aniversario marcado por el respaldo del presidente del país, Daniel Ortega, a su aliado y homólogo venezolano, Nicolás Maduro, y con un llamado de respeto a Estados Unidos.

Ortega, quien encabezó el acto ante una multitudinaria concentración en la Plaza La Fe Juan Pablo II, de Managua, envió su solidaridad a Maduro debido a la crispación social y política, y la ola de protestas antigubernamentales que sacuden Venezuela desde hace más de cien días, con al menos 96 muertos. También criticó a Estados Unidos por amenazar con sanciones a Venezuela y a los otros Gobiernos de la región que han pedido detener la Asamblea Constituyente que promueve Maduro para cambiar la Carta Magna venezolana.

Las elecciones para definir a los integrantes de la Asamblea Nacional Constituyente en Venezuela están previstas para el 30 de julio próximo, pero la oposición califica el proceso de inconstitucional y contrario a la voluntad de los venezolanos respaldada en los resultados de un multitudinario plebiscito celebrado el domingo.

El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó un día después al Gobierno de Venezuela con "fuertes y prontas" sanciones económicas si continúa con los planes para reformar la Constitución.

"Tiene que entender los Estados Unidos que el camino no son las bombas (...), el camino es el respeto y promover el diálogo", abogó Ortega, que estaba flanqueado por sus homólogos y aliados Evo Morales, de Bolivia, y Salvador Sánchez Cerén, de El Salvador.

Según el líder sandinista, las amenazas que promueve el Gobierno de Donald Trump contra Venezuela "no llevan a ningún lado" y recordó que Estados Unidos ha impulsado sanciones y guerra en el pasado contra otros países, lo que ha terminado en fracaso, y mencionó los casos de Vietnam y Cuba.
"No llevan a nada las guerras, las sanciones, es el diálogo, la negociación", remarcó.

Foto cortesía Diario HOY
Camionetas particulares ofrecieron sus servicios como transporte ante la falta de buses urbanos en Managua. Foto cortesía HOY 

Sin transporte

Mientras unos celebraban en la plaza de la Fe el 19 de Julio, la mayoría de la población sufrió por la falta de transporte público. En la capital las personas tuvieron que ingeniárselas para poder trasladarse. Mientras algunos esperaban rutas que pasaban en lapso de una hora o más, otras negociaban con taxistas y hasta aprovechaban el servicio en la tina de camionetas particulares que cobraban diez córdobas o más, dependiendo de la distancia.    

“Es riesgoso andar así, pero uno tiene que salir a hacer sus diligencias, por estos días feriados no progresamos”, dice don Manuel Sánchez, quien esperaba ruta en la parada de la UCA. Desde las 8:00 de la mañana del día de ayer el transporte urbano colectivo estaba escaso en diferentes puntos de la capital.    
Para las 10:00 de la mañana estaban saliendo de circulación por orientaciones del Gobierno la mayoría de unidades de buses, los  que se estacionaron en los distintos barrios para luego trasladar hasta la plaza la Fe a simpatizantes del partido sandinista.    

En el caso del transporte interurbano estaban saliendo cada una o dos horas, como es el caso de las rutas que cubren León, sin embargo quienes pensaron trasladarse a Jinotepe, Diriamba y el Crucero no contaron con transporte ya que la cooperativa Codevo, que cubre las rutas antes mencionadas, no llegaron a trabajar.

Por otro lado las banderas rojo y negro, sombreros camuflados, canciones revolucionarias, camisetas con la silueta de Sandino y el nombre del presidente designado por el poder electoral, Daniel Ortega Saavedra, predominaron en el sector del Cine González, la Avenida Bolívar y los diferentes puntos de la capital, por lo que muchos comerciantes aprovecharon la ocasión del 19 de Julio. 

En Matagalpa decenas de vehículos, incluyendo algunos estatales y mayoritariamente de transporte público, partieron en caravana a Managua, trasladando a los orteguistas para el festejo partidario del 19 de Julio.

Los empleados públicos, aunque niegan ir obligados, rechazan brindar entrevistas. En diferentes instituciones les tocó “aportar” cuotas hasta de 300 córdobas para “contratar” buses e ir a la plaza en Managua. Sin embargo, más de un “jefe” usó el vehículo asignado por el puesto público.

Bolivia

Por su lado Morales, uno de los invitados a la fiesta sandinista, dijo que la "agresión" que sufre Venezuela es una "agresión hacia todos los pueblos de América Latina". "Hermano Maduro, no estás solo (...). Al hermano Maduro, dale duro contra el imperio norteamericano", arengó. El presidente bolivariano aseguró que los Gobiernos aliados a Maduro, así como los partidos y movimientos de izquierdas que integran el Foro de Sao Paulo no permitirán ninguna intervención en Venezuela.

El Foro de Sao Paulo, que se reunió esta semana en Managua en las vísperas de la celebración sandinista, es un grupo de concertación política fundado por iniciativa del fallecido líder cubano Fidel Castro y el exmandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en 1990.

El vicepresidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, que fue otro de los oradores durante el aniversario número 38 de la revolución, observó que "transcurren tiempos difíciles en la región" y acusó al "imperio" estadounidense de buscar cómo "destruir" a los Gobiernos de izquierda en el continente americano.

"Durante los últimos meses hemos sido testigos de los más brutales ataques políticos, económicos y mediáticos contra el Gobierno de Nicolás Maduro", apuntó el vicepresidente cubano, que envió su solidaridad al Ejecutivo venezolano.

Durante la celebración sandinista el presidente nicaragüense estuvo acompañado de su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, quien hizo de maestra de ceremonia, así como de sus hijos, su gabinete de gobierno y representantes de los otros tres poderes del Estado. Además de los presidentes de Bolivia y El Salvador, estuvieron los cancilleres Fernando Huanacuni (Bolivia), Bruno Rodríguez (Cuba) y Hugo Martínez (El Salvador). También el expresidente guatemalteco Álvaro Colom, el exgobernante hondureño Manuel Zelaya y representantes de la izquierda de América Latina y el Caribe, entre otros movimientos sociales de izquierda.

El 19 de julio es un día de fiesta nacional en Nicaragua que se celebra desde 1980, cuando fue decretado por el primer Gobierno sandinista, para recordar el derrocamiento armado de los Somoza (1937-1979) dirigido por la guerrilla del Frente Sandinista de Libreación Nacional (FSLN). Ortega gobierna en su cuarto período y tercero consecutivo como principal líder del partido del FSLN.

Fuente: ACAN-EFE y Diario HOY