Como un cubo de agua fría, vertido sobre las aspiraciones sindicales, puede calificarse la falta de acuerdos en Nicaragua para fijar el alza del salario mínimo nacional que regirá durante 2013.

Según la ministra del Trabajo, Alba Luz Torres, las conversaciones todavía están en tiempo; sin embargo, los días transcurren y nadie podría afirmar que el pacto quedará sellado en la próxima sesión del 7 de marzo, informó Prensa Latina.

Tras las negociaciones de la semana pasada entre el gobierno, dirigentes del sector privado y representantes de los trabajadores, suman siete semanas sin llegar a arreglos, mientras muchos cuestionan la postura del gran empresariado.

Luis Barbosa, de la Central Sandinista de Trabajadores y secretario general de la confederación sindical "José Benito Escobar", exigió "seriedad en las negociaciones" al Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), cuyos directivos prometieron inicialmente una discusión rápida y expedita.

En declaraciones a la prensa, Barbosa calificó de irresponsable la actitud del Cosep como miembro de la comisión nacional sobre salario mínimo, un mecanismo impulsado por el gobierno del presidente Daniel Ortega para buscar soluciones mediante consenso.

Cuando se habla de una negociación y de diálogo, es necesario que se presenten propuestas serias, pero hasta la fecha el Cosep no ha presentado ninguna y nos pide paciencia, señaló Barbosa.

Tampoco el Cosep acepta que sea reconocido el 16 de febrero como fecha de entrada en vigencia del nuevo salario mínimo nacional, a fin de impedir afectaciones por la dilación y cumplir lo dispuesto en la Ley 625 reguladora de esta materia, observó el sindicalista.