(EFE): Más de 5.000 personas participaron en una marcha pacífica en la capital de Nicaragua para exigir respeto a los derechos humanos y rechazar la construcción de un canal interoceánico que la empresa china HKND comenzará en los próximos días.
 Con banderas azul y blanco de Nicaragua y pancartas con el lema "No al canal", los manifestantes recorrieron varias cuadras en un céntrico sector de Managua y corearon consignas contra el gobierno del presidente Daniel Ortega.


Líderes de organismos civiles y de partidos de oposición que convocaron a la protesta acusaron a la policía de impedir el paso de al menos 78 autobuses con campesinos que intentaban llegar a Managua desde comunidades del norte y sur del país.
"Esta marcha ha sido un éxito, porque puso en evidencia que el régimen tuvo que recurrir al bloqueo y a la represión para impedir la movilización ciudadana", dijo Ana Margarita Vijil, líder del disidente Movimiento Renovador Sandinista (MRS, izquierda).
Protesta de azucareros
A los manifestantes se les unieron unos 800 ex trabajadores cañeros que hace diez días iniciaron una marcha desde Chichigalpa (noroeste) para reclamar indemnizaciones por daños a la salud.
"Nunca desde la dictadura de Anastasio Somoza (derrocado en 1979) habíamos vivido un riesgo tan grande como este proyecto de canal, que amenaza el derecho a la propiedad de miles de campesinos", dijo Vilma Núñez, presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh)..
Núñez afirmó que el gobierno de Nicaragua proclama democracia y libertad ante los organismos de Naciones Unidas, "mientras viola el derecho de libre expresión y circulación" de los opositores.
Además, Henry Ruiz, de la Isla de Ometepe, le entregó a Núñez, 60 mil firmas de gente que se opone a la construcción del canal interoceánico para que el Cenidh las haga llegar “a la comunidad internacional y al Vaticano”. “Vienen 60 mil (firmas), pero la meta es un millón”, dijo Ruiz
"En el día de los derechos humanos, el gobierno montó operativos de intimidación, registro y requisa, con retenes en las carreteras para no dejar pasar las caravanas" de manifestantes, agregó Gonzalo Carrión, director jurídico del Cenidh.
Consecuencias ecológicas
HKND ha informado que abrirá una zanja de 278 kilómetros de longitud (105 kilómetros dentro del Lago Cocibolca, sur) para unir el Mar Caribe y el Océano Pacífico, en un proyecto valorado en 50.000 millones de dólares.
"El canal será la destrucción de nuestras especies marinas y del lago Cocibolca, la mayor reserva de agua de Nicaragua y de Centroamérica", opinó Leonilda Argüello, campesina de la provincia de Matagalpa (norte), quien llegó a la marcha junto a un grupo de mujeres organizadas en una cooperativa rural.
Para el catedrático y exministro de Educación sandinista, Carlos Tunnerman, del opositor Movimiento por Nicaragua (MpN), "Daniel Ortega le entregó el país a Wang Jing, en un proyecto que arrasa con los derechos humanos de todos los nicaragüenses".
El vocero de la Comisión del Gran Canal, Telémaco Talavera, aseguró al El Nuevo Diario que "no tenemos por qué impedir que la gente marche, sabemos que hay gente inconforme y tienen derecho a manifestarse, es gente que cree que va a ser afectada, cuando en realidad va a ser beneficiada con el Canal, porque es una obra de progreso para todos, no tiene asidero decir que se ha planificado algo".