El Estadio Sao Paulo dio la bienvenida al mundo con más de 600 bailarines.

Brasil se pintó de fiesta y no cualquier festejo sino la inauguración de la celebración deportiva más importante del año, la Copa del Mundo 2014. El Estadio de Sao Paulo se llenó de color y baile representando a la naturaleza brasileña como el Amazonas para dar inicio al Mundial, además de incluir la famosa zamba y los bailes típicos de cada región; sin dejar atrás una de las actividades más características del país: la capoeira. 

Sin duda, es una celebración llena de buena vibra, la gente se ha quedado maravillada con la alegría de esta inauguración pues Brasil es conocido por ser un país lleno de energía y sobre todo 'futbolero'.
Las diferentes selecciones de los países que competirán en este Mundial son representados por niños, llegaron disfrazados con los uniformes de cada nación y con las banderas. Los pequeños también se vistieron de árbitros y balones de futbol. 


Jennifer Lopez, Pitbull y la brasileira Claudia Leite encendieron el escenario con 'We Are One', tema oficial del Mundial Brasil 2014.

Miles de fanáticos asistieron al espectáculo inagural al que también asistieron representantes de otros países, diplomáticos, quienes acompañaron a la presidenta Dilma Rousseff, quien llegó a un acuerdo con los protestante que se han tomado las calles de Sao Paulo exigiendo mejores condiciones de vida.

Tras una ceremonia que empezó deslucida, con tablas gimnásticas poco agraciadas y sin sincronía -que emulaban las de una primaria gubernamental en pleno festival del Día de la Madre-, la fiesta mundialista realmente empezó con la actuación inaugural de las tres estrellas estelares de origen latino, Jennifer Lopez, Pitbull y Claudia Leitte.

Primero la apertura inició con la cantante brasileña Claudia Leitte en el tema We Are One (Ole Ola) y, y luego, del interior del gran balón, ubicado en la media cancha del Estadio Arena Sao Paulo, surgieron la estrella neoyorquina JLo y el rapero de origen cubano Pitbull para interpretar la canción oficial de Brasil 2014.

La presencia de última hora de Jennifer Lopez, ante los ojos de mil 400 millones de espectadores en todo el mundo, no fue lo que se esperaba en un show flojo que no estuvo a la altura de la gran fiesta global de futbol, tras cuatro años de ausencia luego de Sudáfrica 2010 con el auténtico hit de Waka Waka con Shakira.