Cinco muertos y 19 heridos dejaron en Nicaragua un ataque a tiros perpetrado por desconocidos contra simpatizantes sandinistas que habían participado en la celebración del 35 aniversario de la revolución. La directora de la Policía, Aminta Granera, atribuyó el ataque a "grupos delincuenciales”.

La policía detuvo a cuatro personas en los alrededores de los lugares de los ataques y encontraron casquillos de fusil AK-47 y escopeta, informó Granera en rueda de prensa. "Ya tenemos ubicado a un grupo delincuencial responsable de la masacre de San Ramón... y estamos por identificar y capturar a unos cuatro, que son responsables de la masacre en la carretera" en Las Calabazas, añadió.

Un ataque armado contra civiles, militantes de un partido político, no se presentaba desde que terminó en 1990 el conflicto armado entre sandinistas y guerrillas de la llamada contrarrevolución.

"Hemos sido violentados y hemos sido agredidos todos", dijo Rosario Murillo, esposa del presidente Daniel Ortega y portavoz del gobierno, tras calificar a los autores del ataque de "cobardes" y "bestias llenas de odio".

No obstante, ante la publicación de comunicados en redes sociales de supuestas organizaciones armadas antisandinistas, las autoridades insisten en que se trata de grupos de delincuentes comunes.

"Fuimos interceptados por un grupo de gente armada que estaba en la parte alta de la carretera, haciendo varias detonaciones con arma de fuego que impactaron en el bus", manifestó Dani Espinoza, uno de los simpatizantes sandinistas que viajaba en el bus atacado en Las Calabazas.

El alcalde de Matagalpa, Zadrach Zeledón, pidió que los responsables sean castigados "con todo el peso de la ley". "Esto no puede quedarse así. La indignación que tenemos es profunda, y nos llena de una gran impotencia ver cómo se dio una situación tan cobarde, criminal", declaró a Canal 4.

El secretario político del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en Estelí, Francisco Valenzuela, calificó el hecho de "una masacre". "Es una cobardía ensañarse con jóvenes, niños, con mujeres, que viajaban felices de una fiesta nacional", subrayó.

Partidos de oposición también condenaron el ataque armado y demandaron una investigación para aclarar los hechos. "Condenamos enérgicamente esa acción criminal realizada contra personas que hacían uso de su derecho a movilizarse", expresó el disidente Movimiento de Renovación Sandinista (MRS) en un comunicado de prensa. El MRS expuso que así como reclama al gobierno respeto a la libertad de organización y movilización de los nicaragüenses, también exige lo mismo a cualquier "otra fuerza o grupo armado".