Tomado de www.cartaboda.com .- Ayer mismo, las autoridades nicaragüenses indicaron que esperaban que el fenómeno azotara, entre otras, a la Región Autónoma del Atlántico Norte, por lo que comenzaron a evacuar a cientos de familias en las localidades del Cabo Gracias a Dios y Bihmuna, según explicó el delegado presidencial para el Caribe, Lumberto Campbell.

El contraalmirante González agregó que el fin de semana pasado la Fuerza Naval evacuó a 357 personas en la Región Autónoma del Atlántico Norte ante las amenazas de intensas lluvias que representaba la depresión tropical, que se convertió en el huracán de categoría uno "Rina".

El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) pidió este lunes al Ejecutivo mantener una "vigilancia prudente" en el Caribe y norte del país ente el fenómeno natural, y reiteró del peligro que representa la saturación de los suelos y crecida de los lagos en la costa del Pacífico nicaragüense.

El gobierno declaró el pasado viernes la máxima alerta ante las amenazas de nuevas e intensas lluvias en Nicaragua, que se encuentra en estado de calamidad desde hace una semana por las precipitaciones que han azotado a la costa del Pacífico y han dejado al menos 16 muertos, 18 lesionados y 148.530 afectados.

El Ineter también recomendó seguir con atención la crecida en el nivel de las aguas en los lagos de Managua o Xolotlán, y Cocibolca, los que "continúan aproximándose a niveles críticos". Las autoridades de Nicaragua registran 36 muertes en la actual temporada de lluvias, que inició el pasado 21 de mayo.

El Ejecutivo mantiene desplegados en todo el territorio "en alta disposición de servicio" a 14.582 médicos, 4.000 policías, 1.360 militares y 653 miembros de cuerpos de socorro, de acuerdo a la información oficial.