En 1947 el volcán Cerro Negro hizo erupción y en León caía una lluvia de cenizas que no dejaba respirar y tenía los techos de las casas cargados con peligro de derrumbarlos, por lo que el Obispo de ese entonces ofrendó a la Virgen, «La gritería de Penitencia», para que se intercediera y detuviera la erupción, la noche del 14 de agosto -víspera de la Asunción de la Bendita Virgen María-, se detuvo y desde entonces se celebra esta fiesta religiosa conocida popularmente como "La gritería chiquita".

Esta celebración se realizaba solo en León, pero ha ido trascendiendo y hay otras ciudades que la celebran. Al grito de ¿quién causa tanta alegría? Se responde: La Asunción de María.

León

Foto hoy.com.ni

¿Quién causa tanta alegría? ¡La Asunción de María! , fue el grito que se escuchó ayer en León. Luego leoneses, turistas nacionales y extranjeros celebraron la Gritería Chiquita, tradición que cumplió ayer 70 años.

La Gritería Chiquita se celebra en León para conmemorar la peregrinación que realizaron los leoneses en 1947, organizada por el obispo de la Diócesis de ese entonces, monseñor Augusto Oviedo y Reyes, con el objetivo de rogar a la Virgen que detuviera la quinta erupción del Cerro Negro, solicitud que escuchó y cumplió, según los católicos. Los historiadores indican que la actividad del volcán Cerro Negro no cesaba y duró más de 15 días.

Peregrinación

En horas de la mañana del 14 de agosto unos 150 feligreses participaron en la quinta peregrinación en las faldas del volcán Cerro Negro en honor a la Asunción de María.

En ese entonces monseñor Isidro Augusto Oviedo y Reyes mandó a reunir a la población en la Catedral y les hizo jurar que debían celebrar todos los años, el 14 de agosto, una “Gritería de Penitencia, en honor al Misterio de su Asunción a los Cielos”.

La actividad la organizan los representantes de la Casa de Cultura de León, el Gabinete Municipal de Turismo, la Cooperativa Las Pilas-El Hoyo y el Instituto Nicaragüense de Turismo y la feligresía católica. 

Durante la romería los feligreses católicos acompañaron a la procesión de la Virgen Asunción de María hacia la falda del volcán Cerro Negro donde estos rezaron un Santo Rosario, además se celebró la Purísima con la entrega de la tradicional “gorra” a los feligreses católicos presentes.

En Chinandega

Foto tomada de www.hoy.com.ni

La Gritería Chiquita, Purísima de Penitencia fue celebrada con todo fervor en Chinandega. La familia Cuevas en el barrio San Agustín la celebra tradicional con abundante pólvora y la gorra que consiste en dulces, alimentos y bebidas.

En Chinandega desde el amanecer peregrinos viajaron en buses hasta la hacienda de la Virgen del Hato en la Península de Cosiguina-El Viejo y gritar ¡Quien Causa Tanta Alegría? Juanita Góngora, salió de madrugada hacia la ermita para cocinar y entregar alimentos a los romeros. 

Los peregrinos al pequeño templo de montaña han pagado promesas la mañana del 14 de agosto, entonaron cantos a la Virgen María y pidieron en oración por las familias en el país y de las que migran. Buses de las ciudades de Chinandega y El Viejo se han acercado hasta la hacienda en el que se deja escuchar la quema de pólvora. 

En el parque central chinandegano instituciones públicas conformaron los altares para recibir desde el atardecer a los devotos a quienes se entrega nacatamales, gofios, ayotes en miel, elotes cocidos, naranjas, alimentos y bebidas.  

Fuente: Agencias y www.hoy.com.ni