La educación, transferencias de tecnologías y el aumento de la conciencia en la juventud a través de la capacitación son necesarias para el desarrollo. Y eso es posible solo con la reorientación de la educación hacia el desarrollo sostenible.

El secretario ejecutivo de la asociación para el desarrollo municipal ADM considera que las exigencias climáticas demandan mejores capacidades para el desarrollo.

La educación y la formación crítica son necesarias para construir una juventud dispuesta a hacer actividades distintas, gente dispuesta a producir de formar amigable con la naturaleza, donde la explotación de recursos no se vea como sinónimo de desarrollo. En ese sentido la asociación para el desarrollo municipal y la Universidad Nacional Agraria capacitaron durante 12 encuentros a un grupo de 60 jóvenes en temas de agroecología y agrotransformación.

La docente de la Universidad Nacional Agraria ingeniera Martha Gómez señala como las y los jóvenes mediante la capacitación    pueden aprovechar la materia prima disponible y darle un valor agregado.

Tanto la educación académica como la no académica son indispensables para modificar las cualidades de las personas de manera que éstas tengan la capacidad de evaluar los problemas del desarrollo sostenible y abordarlos.

El desarrollo de capacidades es necesaria en la juventud Ana Lidia García es originaria del municipio de Santa Lucia afirma: "con capacitación, dedicación y empeño puede alcanzarse la autosostenibilidad".

La capacitación es igualmente fundamental para adquirir conciencia, valores aptitudes y actitudes, técnicas y comportamientos ecológicos y éticos en harmonía con el desarrollo y la madre tierra pero se requiere de trasferencias de tecnologías.

William Espinosa es originario del municipio de Boaco afirma que el pondrá en práctica algunas de las técnicas aprendidas.

Crear conciencia sobre el cuido del medio ambiente y el desarrollo en todos los sectores de la sociedad a escala local, nacional y mundial a la mayor brevedad posible; es una necesidad urgente.

Luis Caldera considera que alcanzar esa conciencia a veces resulta difícil por la falta de voluntad sobre todo en personas que ya tienen una forma definida para trabajar la tierra.