Tomado de www.cartabodan.com .- Las autoridades nicaragüenses advirtieron hoy que un centro de baja presión que se ubica al oeste de Nicaragua, con probabilidad de convertirse en depresión tropical, amenaza con impactar el Caribe, por lo que instaron a la población a tomar precauciones.

La coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía del Gobierno nicaragüense, Rosario Murillo, dijo a medios oficiales que existen muchas probabilidades de que ese fenómeno, que se encuentra al oeste del mar Caribe, se fortalezca y se convierta en depresión tropical durante este fin de semana. Según Murillo, el fenómeno podría afectar con intensas lluvias y vientos la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) y parte de la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS).

El presidente Daniel Ortega ordenó a las autoridades de gobierno y de Defensa Civil de las dos regiones del Caribe nicaragüense "estar en máxima disposición". Murillo dijo que se "ha orientado a todos nuestros hermanos de las zonas que correrían algún tipo de peligro, de estar en máxima disposición", ante la eventualidad de este nuevo fenómeno, publicó la agencia AFP.

El gobierno llamó a la población a estar atentos a todos los llamados que hagan las autoridades y los organismos de socorro. Según el Centro Nacional de Huracanas de Miami, en las próximas 24 horas se formará una depresión tropical en las costas del Mar Caribe, frente a Nicaragua, con un 60% de probabilidad de convertirse este domingo en ciclón tropical.

El subdirector del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), Jorge Castro, explicó a periodistas que existe "un 20 por ciento de posibilidades" de que el centro de baja presión evolucione a tormenta tropical o depresión tropical, "que son precursores de los huracanes". Nicaragua permanece en estado de calamidad y alerta nacional desde el pasado lunes y en 10 días contabiliza 16 muertes, 134.525 personas afectadas y cerca de 1.000 kilómetros de carreteras y caminos destruidos, producto de las intensas precipitaciones.

Los organismos de socorro se mantienen listos para evacuar a unas 3.000 personas que habitan en las costas del Lago de Xolotlán o de Managua, cuyo aguas han crecido. Con los 16 fallecidos reportados en el actual período, ya suman 36 los muertos durante la temporada lluviosa que comenzó el 21 de mayo pasado en Nicaragua, según cifras oficiales, recordó la agencia EFE.