El papa Francisco emitió una carta apostólica donde expresa su voluntad de sancionar a los obispos que actúen con negligencia en el tema de abusos sexuales de menores de edad. Para muchos analistas esta acción es parte del reforzamiento a las normas contra los casos de pederastia, por las que los obispos podrán ser destituidos de su cargo si han actuado de modo negligente o han omitido acciones al respecto.

El pontífice subrayó que con este documento pretende aclarar que "entre las denominadas causas graves se incluye la negligencia de los obispos en el ejercicio de sus funciones, sobre todo en relación con los casos de abusos sexuales a menores y adultos vulnerables".

El "motu proprio" consta de cinco artículos y en el primero de ellos se señala que aquellos con responsabilidad en la Iglesia "pueden ser legítimamente retirados de su cargo si, por negligencia, haya puesto u omitido acciones que hayan provocado daños a otros". Estos daños pueden referirse a personas físicas o a la propia comunidad y el perjuicio podrá ser "físico, moral, espiritual o patrimonial".

El párroco de la iglesia San Francisco de Asís, padre Alan Alfonso Paisano, expresó que la decisión de su santidad es una clara intención por tratar de resolver o detener los casos de abusos sexuales dentro de la iglesia católica. Indico que el interés del papa es proteger a los mas pequeños.

Afirmó que la decisión del papa Francisco es digna de admiración y espera que con esas medidas ese flagelo pueda terminar de una vez. El decreto es una respuesta a las crecientes demandas de las víctimas de abuso y a los grupos que les apoyan parahacer a los obispos responsables de la protección de sus feligreses contra los pedófilos.

El Papa aseguró que las leyes actuales sobre la gestión de casos de abusos sexuales serán endurecidas. El pontífice dijo que el Derecho Canónico ya permite que los obispos sean despedidos por negligencia pero requiere una definición más precisa de las "causas graves" del despido .