Los fieles católicos de todo el mundo iniciaron la Semana Mayor con el ritual del Domingo de Ramos, que conmemoró la entrada de Jesús triunfante en la cuidad de Jerusalén montado en un burro, rodeado de sus seguidores que portaban palmas.

Muchos fieles católicos de Camoapa tambiés se congregaron, pero en el calvario de la parroquia San Francisco de Asís para celebrar la fecha y el inicio del recordatorio de uno de los acontecimientos más importantes del cristianismo, la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

El párroco de la iglesia San Francisco de Asís, padre Alfonso Paisano, hizo un llamado a los fieles para que acompañemos a Jesús en su pasión, muerte y resurrección. También invitó a la población para que participe con fe en los actos litúrgicos de los próximos días.

El párroco dijo que estos días cuando se celebra la Semana Santa debe ser motivo de renovación espiritual para recibir la Pascua con alegría.

Por su parte el padre Martín Peña, vicario de la parroquia San Francisco de Asís, hizo un llamado para que los fieles de las comunidades acudan a las capillas a participar de las actividades religiosas.

Por su parte desde la Ciudad del Vaticano, el papa Francisco, durante la misa del Domingo de Ramos, condenó "la sed de poder y la corrupción" durante la homilía de la misa cuando se bendicen las palmas.

Al conmemorar la semana de pasión, muerte y resurrección de Jesús, el papa recordó que Cristo asumió sobre él los males del mundo para vencerlos.

"Miremos a nuestro alrededor: ¡cuántas heridas inflige el mal a la humanidad! Guerras, violencias, conflictos económicos que se abaten sobre los más débiles, la sed de dinero, de poder, la corrupción, las divisiones, los crímenes contra la vida humana y contra la creación", denunció el papa Francisco.

"Y nuestros pecados personales: las faltas de amor y de respeto a Dios, al prójimo y a toda la creación", observó la máxima autoridad de la Iglesia Católica.