Unos 15 bebedores consuetudinarios que se concentran en el lugar conocido como El Resbalón de Camoapa, fueron llevados a la estación policial para ser atendidos y alimentados. El conocido Plan Bolo fue ejecutado por las autoridades policiales la semana pasada.

En varias ocasiones los pobladores de ese sector, denunciaban la presencia de estas personas que aunque no causan daño afectan la imagen de los negocios que se encuentran ahí.

La señora Martha López, quien circula por el lugar todos los días, considera que la Policía Nacional debe procurar la seguridad de la población, pero también buscar una solución para los bebedores, porque su enfermedad alcohólica no se cura de la noche a la mañana.

La población camoapeña considera que la Policía Nacional debe dar una buena atención a esas personas, pues de ello depende iniciar con la rehabilitación.

El jefe de la Policía Nacional, subcomisionado Norvin Díaz, dijo que gracias al apoyo de algunos pobladores consiguieron ropa para vestirlos y además alimentarlos, pero enfatizó que estas personas necesitan apoyo de todos y todas para reintegrarlos a la sociedad.

Según los especialistas la recuperación de estas personas depende de la aceptación de cada uno.