Con alegria me recibio en su humilde casa, la señora Petrona Zamoran Herandez. Pasamos por un galillito hasta llegar a su cocina, donde pasa la mayoria del tiempo, echando tortillas para vender. Ella tiene sesenta años de edad y desde hace cuarenta se dedica a echar y vender tortilla. Aunque asegura que tambien lavaba y planchaba ajeno, pero tuvo que dejarlo porque el fuego y el agua no es una buena combinacion, “ahora padece de reumatismo”.

Zamoran de piel morena, cabello oscuro y ojos negros, es madre soltera y tuvo seis hijos, ahora son mayores, pero durante mucho tiempo tuvo que dejarlos solos para atender el fogon. Ahora esta contenta porque sus hijos e hijas le ayudan, y si tiene el negocio de tortillas es por costumbre y le gusta mantener su dinerito.

La señora Petrona Zamoran nesquiza tres cuartillos de maiz para poder vender entre doscientos a trescientos cordobas en tortillas.