La señora Leonor Rios, de setenta y cuatro años de edad, tuvo 17 hijos e hijas, ocho de ellos fallecieron. De los nueve que viven, seis son varones y tres mujeres. Ella es costurera y devota del Sagrado Corazón de Jesús. Habita en el barrio Pancasán en Camoapa desde hace mucho tiempo, en un solar que le regalo su hermano y papá.


Aunque algunos de ellos están fuera del país asegura que para ella están cerca, porque los tiene en su corazón. Dice que no hay receta para ser buena madre, pero hay normas de comportamiento que deben enseñarse, especialmente durante la niñez.


Dice que se dedicó a la costura y que cada vez que tenia dinero compraba los alimentos para sus hijos e hijas.


Ella asegura que lo único que le hace falta para estar completa es tener a todos sus hijos e hijas cerca.

Su esposo es el señor Rufino Escorcia, mayordomo del Sagrado Corazón de Jesús. Ella y toda su familia, son devotos del Corazón, inclusive comparten alimentos con las personas que participan en las actividades del mes de junio.