(Raúl Martínez) Después de años de controversia entre los que están a favor y en contra, monseñor Oscar Arnulfo Romero será beatificado este sábado en San Salvador en la plaza salvador del mundo. La actividad se realizará en una multitudinaria ceremonia  35 años después de su asesinato.

Los activistas en distintas partes del mundo ven en Monseñor Romero un ejemplo a seguir. “Era un defensor de derechos humanos, con una posición muy firme siempre en solidaridad con las víctimas de violencia”, menciona la activista de Nicaragua Alejandra Castillo.

La periodista salvadoreña Brenda Platero dijo “fue un defensor de ideales de los menos favorecidos en una época de conflictos armados. Sabía que lo podían matar pero aun así divulgó las injusticias”

La universitaria Wendy Ascencio afirma que Monseñor Romero hizo cosas buenas en favor de los más humildes pero no sé si está bien que hagan grandes conmemoraciones cuándo al igual que él hubo mucha gente que dio la vida por su pueblo y no se les recuerda.

“La beatificación no debe ser de carácter religioso. Romero siempre estuvo y siempre estará con el pueblo empobrecido, está con nosotros en las calles cuando se exige justicia, cuando se presentan propuestas concretas a problemas reales del país.

Romero no debe convertirse en un santo más al que le rezan oraciones inertes, sin contenido político. Romero debe estar ahí donde está el vulnerado, el afligido, el excluido, el desplazado, el inmigrante, el que no tiene agua potable en su comunidad. Está con el que lucha desde su territorio por la defensa de las garantías colectivas. Romero debe ser un mártir que está más vivo, en la paz de una lucha ganada"

"Romero no es de la Iglesia, es de todo el mundo" menciona el referente nacional de activista en el Salvador Oscar Alemán.