Tomado de www.cartabodan.com .- Poco después de la una de la madrugada en Boston, el candidato republicano, Mitt Romney, que antes había llamado por teléfono a Obama para felicitarlo por su triunfo, aceptó públicamente la derrota.

Destacó que la victoria de su rival se produce "en un momento de grandes desafíos para Estados Unidos", por lo que le deseó "suerte en la conducción de la nación". Obama obtuvo la reelección con su victoria en la mayoría estados indecisos, incluidos los de Florida, que le garantiza una mayoría más amplia de lo esperada, Ohio y Virginia, aunque éstos finalizaron el recuento después ya de que el presidente hubiera asegurado su triunfo.

El presidente iba también por delante en el voto popular, con más de dos millones de votos más que su contrincante. Todavía queda por completarse el recuento en varios Estados de la costa oeste, en los que la victoria del presidente era, sin embargo, incuestionable, agregó El País.

Obama cimentó su victoria en el fuerte respaldo de los latinos y su considerable ventaja entre las mujeres y los jóvenes. Romney venció claramente entre la población de raza blanca, pero no por la diferencia suficiente como para compensar su pobre actuación entre hispanos y afroamericanos. Más de un 71% de los votantes latinos favorecieron a Obama. Romney fue el preferido entre los ciudadanos de más de 65 años, pero estuvo muy por detrás entre los menores del 30 años.

La política republicana contra el aborto y los anticonceptivos pudieron tener una influencia significativa en el voto de las mujeres. La campaña de Obama consiguió una fuerte movilización de las bases fieles al presidente, que, en última instancia resultó decisiva, para la victoria. Esa movilización se vio favorecida por un entusiasmo mayor de lo esperado entre los seguidores de Obama, que anoche coreaban su nombre frente a la Casa Blanca y en las calles de Washington con similar fervor al que se apreció en 2008.

Algunos analistas republicanos atribuían anoche la derrota de su candidato al efecto producido entre los votantes por el huracán Sandy, que azotó la costa Este de EE.UU. días antes de la votación. Igualmente consideraban que el respaldo que Obama recibió del gobernador republicano de New Jersey, Chris Christie, le permitió al presidente ganar el apoyo de votantes independientes que apuestan por el bipartidismo y la moderación. Obama ganó entre los electores que se identificaban políticamente de centro.

El Partido Demócrata reforzó su mayoría en el Senado, mientras que el Partido Republicano mantiene el control de la Cámara de Representantes. Continúa, por tanto, un Congreso dividido, aunque de un tinte menos conservador que el anterior, puesto que han sido derrotados varios candidatos que competían con los colores del Tea Party, uno de los grandes derrotados de anoche.