Tomado de www.cartabodan.com .-Las enfermedades crónicas (o no transmisibles) -que incluyen cáncer, trastornos cardiovasculares y diabetes- son la principal causa de muerte en todo el mundo y están en aumento.

Según el primer Infrome Global de Enfermedades No Transmisibles de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2008 murieron 36,1 millones de personas a causa de alguno de estos trastornos. Y 80% de esas muertes ocurrieron en naciones de bajos y medianos ingresos.

Estas enfermedades, Según la organización, presentan una amenaza mayor que los trastornos infecciosos como la malaria, la tuberculosis y el VIH. Y su incremento, tal como expresa la directora general de la OMS, Margaret Chan, "presenta un enorme desafío".

"En algunos países, no exageramos al describir la situación como un desastre inminente. Un desastre para la salud, la sociedad y, principalmente, para todas las economías nacionales", dice la funcionaria.

Y agrega que "las enfermedades no transmisibles propinan un golpe doble al desarrollo. Causan miles de millones de dólares en pérdidas en el ingreso nacional, y empujan a millones de personas debajo de la línea de pobreza, una año tras otro", expresa Margaret Chan.

El informe, que recopiló las estadísticas de mortalidad por enfermedades no transmisibles en 2008, encontró que las principales asesinas en el mundo son las enfermedades cardiovasculares -que incluyen infartos, derrame cerebral y cardiopatías- que mataron a 17 millones de personas (48%) en el mundo.

Posteriormente está el cáncer, que causó 7,6 millones de muertes, las enfermedades respiratorias -que incluyen asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)- con 4,2 millones de muertes.

Y la diabetes fue causa de 1,3 millones de fallecimientos. Más del 80% de muertes por enfermedades cardiovasculares y diabetes y casi 90% de muertes por EPOC ocurrieron en países de bajos y medianos ingresos, dice la OMS. Y millones de estas muertes hubieran podido prevenirse con una mejor implementación de las medidas que existen hoy en día. Por ejemplo, controles más firmes de los programas antitabaco y mejor promoción de dietas sanas, actividad física y reducción del uso perjudicial del alcohol, así como una mejora del acceso a los servicios esenciales de atención a la salud.

El consumo de tabaco, la inactividad física y la dieta insana son responsables de 80% de muertes por enfermedad coronaria -que puede provocar infarto- y enfermedad cerebrovascular, que puede conducir a un derrame.