Tomado de www.laprensa.com.ni .-El gobierno estadounidense, a través del Departamento de Seguridad Interna, revisará más de 300 mil casos de indocumentados pendientes de deportación y dejará de lado a los que no tengan antecedentes, entre ellos miles de jóvenes estudiantes, informaron fuentes oficiales.

“La idea es asegurarse de que invertimos nuestros recursos donde van a tener un impacto masivo (...) particularmente en aquellas personas que fueron condenadas en este país, para no atascar el sistema de deportaciones”, explicó una de las altas fuentes bajo anonimato.

Las personas que no supongan un peligro para la seguridad del país verán sus casos cerrados provisionalmente y recibirán una carta, indicó. “Podrán solicitar permiso de trabajo, pero no es automático”.

Además, no serán perseguidos, pero tampoco “van a recibir ningún estatuto migratorio temporal”, aseguró otra de las fuentes.

La nueva directriz no afecta a la vasta mayoría de los cerca de 11 millones de indocumentados, solo a quienes tienen casos pendientes ante los tribunales migratorios.

Estados Unidos deportó en el año fiscal de 2010 un récord de 392 mil inmigrantes indocumentados. Más de la mitad tenían antecedentes por condenas de todo tipo.