Tomado de www.elnuevodiario.com.ni .- El papa Benedicto XVI y dignatarios religiosos del mundo entero condenaron en Asís (centro de Italia) las guerras libradas en nombre de la religión, en un momento en que aumenta el fanatismo.

Ante musulmanes, hinduistas, budistas y judíos congregados en la basílica de Santa María de los Ángeles de Asís, el Papa criticó duramente el fanatismo religioso, pero también denunció las políticas antirreligiosas, responsables según él de la barbarie.

"Sabemos que con frecuencia el terrorismo tiene motivaciones religiosas y precisamente el carácter religioso de los ataques sirve de justificación para la crueldad implacable, que cree poder relegar las reglas del derecho en favor del 'bien' buscado", dijo el Papa.