Los días 25 y 26 de junio se llevó a cabo en san salvador el sexto foro Centroamérica Vulnerable unida por la vida. El evento contó Una delegación de 23 nicaragüenses miembros de varias organizaciones de la Sociedad Civil donde participaron líderes comunitarios, indígenas, ambientalistas y expertos para analizar diversos temas relacionado con el cambio climático.

En el sexto Foro también participaron delegaciones de Honduras, Guatemala, y El Salvador para demandar un nuevo régimen para el clima como región. Los dos llamados países independientes no participaron.

Denis Meléndez, secretario ejecutivo de la Mesa Nacional de Gestión de Riesgo (MNGR) valora como exitoso los resultados del foro.

 

El foro dejó como resultado una declaratoria a través de la cual representantes de movimientos sociales, comunitarios, y organizaciones sin ánimo de lucro hacen un llamado a los gobiernos de la región y del mundo a adoptar un instrumento internacional sobre el clima que sea legalmente vinculante que se base en el respeto hacia a los derechos humanos, los ecosistemas, la justicia y cumplimiento de las responsabilidades comunes pero diferenciadas de los países. En resumen que cada país quién asuma sus responsabilidades como lo demandan los acuerdos internacionales.

Entre tantas demandas, se exige que las negociaciones climáticas actuales (nacionales y globales) estén sustentadas en procesos democráticos e inclusivos. Que incluyan acciones y expresiones orientadas a alcanzar las satisfacciones y necesidades humanas además de proteger y conservar la naturaleza.

El sub director del centro Humboldt ingeniero Víctor Campos se refiere al tema Bite Víctor Campos.

 

Entre otras demandas que serán presentadas en la COOP 21 a desarrollare a finales del mes de noviembre e inicios de diciembre es que Centroamérica sea reconocida oficialmente de acuerdo a lo establecido por la Convención Marco de Naciones Unidas sobre cambio climático (CMNUCC) como una región geográfica altamente vulnerable.

En el documento también se exige a los países históricamente productores de dióxido de carbono que adopten Contribuciones Nacionalmente determinadas. Las Contribuciones de mitigación deberán ser adicionales a las obligaciones que se desprenden de sus responsabilidades históricas.

Nosotros no podemos pagar por el daño que esos países han generado y que nos afectan a todos menciona el negociador de el Salvador en la Coop21 Antonio Cañas.

 

Se debería trabajar bajo el principio de la responsabilidad común pero diferenciada, y de acuerdo a las capacidades de cada Estado afirma Cañas.

 

Bajo la Convención Marco de Naciones Unidas sobre cambio climático (CMNUCC) se debe adoptar un instrumento internacional para un nuevo régimen climático global que sea legalmente vinculante. Éste debe establecer los compromisos basados en las capacidades y responsabilidades comunes pero diferenciadas, limitando el incremento máximo de temperatura global en 1.5 grados Celsius, y de acuerdo a los criterios científicos.

Los países desarrollados deben cumplir con sus reducciones obligatorias históricas de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Las economías emergentes también deben asumir reducciones obligatorias son parte de los acuerdos asumidos en el foro.

Suyapa Maldonado del equipo coordinador del Foro en el Salvador insta al sistema de integración centroamericana a trabajar de forma más beligerante frente a los problemas causados por los efectos del cambio climático.

 

Otra de las grandes demandas es el acceso al agua segura en cantidad y calidad sobre cualquier otro objetivo. También se exigen mecanismos transparentes y efectivos de participación ciudadana en la implementación de Políticas Públicas para la gestión integral de los recursos hídricos. Los gobiernos tienen que adoptar una producción sustentable, recuperación, diseminación y conservación de las semillas criollas y acriolladas con participación activa de las mujeres en las comunidades.

Estás demandas son una necesidad si queremos hacer frente al cambio climático menciona lideresa de mujeres en Salvador Maydee Recinos.

 

Las economías centroamericanas tienen la responsabilidad de evitar el desarrollo de actividades altamente emisoras de GEI (por ejemplo: energía térmica, minería, monocultivos extensivos, mega represas). Deberán promover el desarrollo bajo en carbono y adoptar cambios en la matriz energética transitando hacia energías sustentables, consensuaron los participantes en el sexto foro.

En cuanto a las Industrias Extractivas se reafirmó que esas actividades profundizan los problemas asociados al acceso a agua segura y el ambiente en general. Las comunidades y los gobiernos locales y nacionales  son actores fundamentales para las respuestas y alternativas ante los escenarios de riesgo que se derivan de estas actividades económicas, coincidieron líderes y ambientalistas en el sexto foro Centroamérica Vulnerable unida por la vida.