Tomado de www.cartabodan.com .-La resolución de la ONU que autoriza los ataques para frenar la ofensiva de Gadafi inició la cuenta atrás para que se materialice una operación militar en el país magrebí.

El argumento esgrimido: "La situación sobre el terreno, con los rebeldes acorralados en Bengasi, requiere de una respuesta rápida de la comunidad internacional", justificó el diario español El País.

Estados Unidos, que cuenta con la supremacía militar en el Mediterráneo, junto a Reino Unido y Francia, precursores de la resolución que contempla el uso de la fuerza, apuran las horas previas en la búsqueda de apoyos entre el mayor número posible de países, con especial atención en los vecinos árabes de Libia.

El ataque se prevé inminente, a juzgar por las declaraciones del portavoz del gobierno francés, François Baroin, que aseguró que "se producirá rápidamente", posiblemente "en cuestión de horas".

El primer ministro británico, David Cameron, anunció en los Comunes el despliegue de aviones de combate que se desplazarán "en las próximas horas" a las bases próximas a Libia para desde allí participar en "las acciones que sean necesarias".

Reino Unido, que desde el inicio del conflicto mostró su disposición a una posible intervención militar en el país, "desplegará aviones Tornado y Eurofighter y otros aviones de apoyo".

Cameron acudirá este mismo sábado a una cumbre en París con el presidente francés Nicolas Sarkozy y los líderes árabes en la que se abordará la respuesta militar a la crisis libia.

El líder británico insistió en que la intervención en Libia en ningún caso se trata de "una ocupación". Mientras, el Consejo Atlántico de la OTAN se encuentra reunido en su sede de Bruselas para discutir "las implicaciones" que tiene para la Alianza la resolución de la ONU y "avanzar en la planificación de todas las eventualidades".

La organización reveló estar "dispuesta a actuar" dentro de un "esfuerzo internacional" si se dan las condiciones de que su participación sea imprescindible, haya un mandato legal fuerte y apoyo regional. Durante las últimas semanas, la OTAN ha dicho en repetidas ocasiones que no participaría directamente en el ataque, pero que sí ofrecería respaldo logístico a la intervención al estar implicados en la misma, países miembros de la Alianza.

Francia anunció que ayudará en el desarrollo del operativo militar sin especificar qué aportará al despliegue militar.

En cambio Italia excluyó por el momento la posibilidad de que sus aviones participen en las operaciones, aunque permitirá que se utilicen sus bases militares en el sur del país, informan varios medios italianos, que citan "fuentes cualificadas". El Ejército del Aire español, por su parte, podría desplegar entre cuatro y seis cazabombarderos F-18, con unos 150 efectivas, en bases italianas en un plazo de entre 48 y 72 horas a partir de que el gobierno de dicho país dé la correspondiente orden, según fuentes militares. Canadá, Dinamarca y Noruega también participarán en la intervención militar.