A 200 kilómetros de la capital, se encuentra el Rillito, una comunidad del municipio de Palacagüina. Es una zona árida, por lo general llueve dos meses del año y caen apenas 200 milímetros anuales.

La flor amarilla de los cortes dispersos sobre las colinas adornan aquel lugar. A la orilla del alambrado un hombre de origen campesino, estatura media, delgado, piel morena y ojos oscuros…se trata de Boyardo Antonio Morales Méndez, un productor emprendedor.

Sus manos callosas, su piel morena rústica y quemada por los rayos del sol, son la evidencia de casi 12 horas de trabajo diario bajo altas temperaturas que se oscilan entre los 34 y 40 grados centígrados.

El Rillito es una de esas zonas parecida a Teustepe, donde antes existieron ríos y quebradas...ahora solo se observan piedras. La poca vegetación de la comunidad es amarillenta, los cerros están desprotegidos... Exento en la finca de Bayardo Antonio.

La finca de Bayardo es muy distinta a las de los vecinos, los cerros están reforestados, pueden observarse árboles, como el quebracho, granadillo y el famoso cortés, sus flores amarillas, lo hacen lucir imponente sobre las demás variedades. Las pasturas lucen mucho más verde que la de los vecinos.

Bayardo es ganadero en 40 manzanas de tierra maneja 50 reses. De un poso de 80 pies de profundidad, con la ayuda de mecates y caballos saca agua para suminístrale al ganado.

El Rillito es una zona seca, con la ayuda de  bueyes, fertilizantes orgánicos, controladores biológicos e insecticidas orgánicos, Bayardo produce alrededor de 200 quintales de maíz por manzana.

Durante los pocos meses de invierno, el pequeño productor almacena alimentos para la familia y para su ganado. Para alimentar el aganado en los meses más áridos leguminosas, vainas de algunos árboles ricos en proteína.

El promedio de leche diario, es de cinco litros por vaca, muy por encima del promedio nacional. En cuanto a la producción agrícola Bayardo cultiva variedades de  ciclo corto capaces de producir en los dos meses de invierno.