Fue una batalla dura contra los efectos del COVID-19 que afectó a toda la familia, pero la voluntad de Dios es infinitamente misericordiosa, asegura Juan Carlos Duarte Sequeira al hablar por primera vez sobre la experiencia vivida, después de tres semanas de tratamiento.

Duarte comenta que lo más difícil fue ver a su familia afectada por el coronavirus, incluyendo a un bebé de dos meses de edad, un niño de tres años y su esposa. La afectación emocional también fue muy fuerte, porque la esposa de Duarte, Angelita Aguinaga tuvo que pasar 4 días en el hospital con el bebé por una aparente infección intestinal que afectaba al menor, mientras ella experimentaba los síntomas característicos del COVID-19.

Según Duarte, los primeros síntomas llegaron el miércoles 17, jueves 18 y viernes 19 de junio, con ardor en los ojos y un leve malestar general, por lo que decidió consultar al médico para iniciar un tratamiento que permitiera el combate de la enfermedad.

A pesar de las medicinas, el virus logró instalarse rápidamente en los pulmones y las primeras placas de tórax evidenciaron una afectación del 75% en ambos pulmones.

A partir de ese hallazgo radiográfico, el doctor Enrique Aragón decidió modificar el esquema de tratamiento para contrarrestar el proceso infeccioso y evitar mayores complicaciones en la salud de Duarte, quien ya mostraba serias dificultades respiratorias.

Durante los días más críticos, el director de Radio Camoapa necesitó soporte de oxígeno para mejorar la saturación del mismo en la sangre. Juan Carlos recuerda que en varias ocasiones la saturación estuvo por debajo del 90% y en algunos momentos marcó 85% y hasta 82%. Según las explicaciones médicas, la saturación de oxigeno debe marcar 95% o más.

Desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la pandemia, la radio ha impulsado varias campañas educativas, ha consultado especialistas y el propio Juan Carlos Duarte ha realizado innumerables entrevistas del tema. En más de una ocasión Duarte y las personas entrevistadas explicaron que cualquier persona está expuesta al COVID-19, particularmente cuando hay contacto con otras personas asintomáticas. Duarte cree que eso fue lo que sucedió en su caso.

Aunque no hubo una prueba de hisopo, ni la que hace de forma centralizada el Ministerio de Salud, los resultados de los exámenes de laboratorio y el diagnóstico clínico del médico, no permitían dudar que se trataba de una afectación por COVID-19.

El director de Radio Camoapa cree que es importante multiplicar los esfuerzos comunitarios para evitar la propagación del virus, pero se necesita un alto espíritu de responsabilidad de todas las personas, especialmente de aquellas que pueden ser asintomáticas y que todavía no creen de la letalidad del virus. A nivel familiar, Duarte, siguió las indicaciones del médico para evitar otros contagios, aislando el área domiciliar de aquellos espacios de trabajo en la radio, a fin de garantizar un manejo adecuado de pacientes en casa.

El doctor Enrique Aragón estuvo de cerca en el tratamiento de Duarte y está consciente que se trató de un cuadro clínico complejo, debido al historial asmático y de otros problemas respiratorios del paciente.

Actualmente, el director de Radio Camoapa se recupera satisfactoriamente junto a su esposa que también se vio afectada por un cuadro neumónico, aunque en menor grado. En el caso de los bebé de dos meses y tres años, su recuperación fue mucho más rápida, porque solo presentaron fiebre durante algunos días, aunque el mayor de ellos requirió de un esquema de tratamiento para normalizar su salud.

Juan Carlos Duarte agradece a todas las personas que estuvieron pendientes de su salud y a quienes elevaron oraciones por su recuperación, especialmente a Dios, al doctor Enrique Aragón, al doctor Víctor Marín, a la familia y amistades que mostraron su solidaridad e hicieron posible que se superara la crisis de salud.

Se espera que, de forma gradual, el director de Radio Camoapa pueda reintegrarse a sus labores, después de haber sobrevivido, junto a su familia, al impacto del COVID-19.