Islamorada, EE.UU. Los residentes que volvieron el martes a los Cayos de Florida comprobaron que Irma destrozó casas rodantes como si fueran latas de refresco y que llenó los comercios de algas marinas, mientras subía el número de muertos por el segundo gran huracán en azotar a Estados Unidos este año.

Irma, uno de los huracanes más poderosos registrados en el Atlántico, dejó 43 muertos a su violento paso por el Caribe y al menos otros 12 en Florida, Georgia y Carolina del Sur.

En el Cayo Islamorada, una de las tres islas a donde las autoridades permitieron el martes que los residentes regresaran, las paredes de aluminio de los remolques habían sido arrancadas por la tormenta, exponiendo camas y cocinas a la luz del sol.

Marilyn Ramos, de 44 años, pasó toda la mañana limpiando la arena y las algas que cubrían su restaurante cubano Havanos después de volver el martes temprano.

"Estoy tratando de mantener la calma y de ver cómo superamos todo esto", declaró la mujer que emplea a 30 personas en sus dos restaurantes. "Es devastador".

Autoridades locales dijeron a unos 90.000 residentes de Miami Beach y de algunas partes de los Cayos de Florida que podían regresar a casa, pero advirtieron que podría no ser prudente permanecer ahí. Irma llegó a los Cayos el domingo con vientos sostenidos de más de 215 kilómetros por hora.

Fuente: Trinchera de la Noticia